miércoles, 27 de julio de 2016

Reseña Anime: Midori, la niña de las camelias

 

Más de dos años han pasado ya desde el nacimiento de este escrito y he visto día tras día cómo su fama ha crecido de forma exponencial hasta el punto de ser un monstruo que me genera el 10% de las visitas mes tras mes... y poco me sorprende la verdad. La reseña de Midori la hice un día cuando por mera casualidad descubrí al autor de tan enigmática obra y por mero cachondeo decidí escribir sobre ella sin esperar absolutamente nada de repercusión. La vida en este pequeño rincón de la Internet destinada a los blogs me ha enseñado lo irónico que puede ser el hecho de gastar tardes de tu vida por 23 visitas y 0 comentarios o 20, 976 visitas y una decena de comentarios por algo directamente escrito en estao etílico tardando una o dos horas.

La situación me tiene ciertamente incómodo pues esta entrada está lejos de otros escritos en cuanto a trabajo invertido. Las palabras previas sirven de preámbulo a una reseña rehecha desde cero tratando de mejorar en todo aspecto la entrada original, que el año pasado modifiqué.

Midori, la niña de las camelias, aunque originalmente se le conoce como “Shojo Tsubaki” es la adaptación animada de 1992. Está inspirada en el manga del mismo nombre creado por Suehiro Maruo, un agradable muchacho que suele ofrecer hórridas historias llenas de perversiones, sangre, sexo, violencia y una extraña fijación en los ojos como órgano erógeno; lo sé, el oculolinctus sea una práctica tan rara pero es uno de los elementos más recurrentes en la obra de Maruo:

 
Vale, lo entendimos
....
....
....

 
¡YA LO ENTENDIMOS, HIJO DE PUTA! 

Fuera de esto también podemos ver una decadente ambientación consecuencia inmediata de una posguerra, el mismo Suehiro Maruo en diversas entrevistas ha mencionado que si bien Midori la niña de las camelias y también buen parte de sus obras están basada en eventos meramente ficticios sin  buscar remarcar explícitamente o con simbolismos una realidad cruda si que se inspira en el ambiente enrarecido que vivió en su juventud y esto incluye indudablemente las primeras décadas luego de la derrota sufrida por Japón en la Segunda Guerra Mundial. Si bien en algunas ocasiones he leído que las historias que escribe Suehiro se pueden interpretar como un simple y mal sueño es indudable que el autor gusta de plasmar el lado más oscuro, pervertido y decadente del ser humano, un lado que no tiene el mínimo respeto por la dignidad, la moralidad o la conservación de la vida sin hacer discriminación de edad, sexo o condición física:

 
...Bueno...este...sí 

Shojo Tsubaki está repartido en varias obras que recopilan historias cortas creadas por este autor... o eso imagino dado que al querer quitarme esta enervante curiosidad de gozar de primera mano su trabajo me topé con el famoso “El Monstruo de color rosa” donde el incesto, la violencia y las situaciones surrealistas se dan en cada una de sus páginas; entre las historias rebosantes de perversión, demencia, oscuridad, uniformes nazi... y personas metiéndole a otras personas martillos por el culo, encontré el prólogo perteneciente a las desventuras de la pequeña Midori.

 

Hablando de la adaptación al anime en sí, esta estuvo lleno de complicaciones y en páginas como MAL, apenas existe información sobre ella. Hiroshi Harada fue el encargado de hacer este proyecto posible, literalmente; pues ningún estudio quería hacer el papelón de llevar semejante esperpento -en el buen sentido- a la luz pública. La productora “Imagica”; conocida por sus trabajos, una película de Pokémon y Azumanga, por decir unos ejemplos, ayudó hasta cierto punto a Hiroshi. Aun con una casa productora detrás de él, Hiroshi se encargó de ser no solamente el director, también de guionista y animador, prácticamente esta adaptación al anime del manga original fue un trabajo independiente hecho casi exclusivamente por un hombre porque, inclusive para la época de los 90, era demasiado explícito para permitirse entrar a la polémica. Para ver la magnitud de la obra y apreciar un poquito más su existencia me parece pertinente señalar que Harada ocupó un aproximado de 5,000 folios realizados uno a uno, tardando la película en llegar a su estado final 5 años, eso explicaría en gran medida el hecho de que, aun para su época, tuviera ese sabor tan añejo propio de animaciones de una década anterior.

La obra que hoy estamos reseñando pertenece a lo más Top de su género, cuando ya te has chutado los Devilman, disfrutado de Genocyber, viajado a obras más contemporáneas y abrirle las puertas de tu corazón a Corpse Party, Cat Soup, Another o Elfen Lied y sigues sintiendo que no has visto lo necesario en cuanto a sufrimiento humano cargado de sangre, visceras y violencia. Cuando piensas que ya nada puede sorprendente y te sientes inclusive con las agallas de desayunar tranquilamente en las planchas de una morgue aparece Midori, la niña de las camelias y te viola salvajemente por la cavidad donde hace dos segundos hacía tu ojo izquierdo hasta que destroza todo el interior de tu cráneo, porque esta obra no viene a ofrecerte un alegre desfile donde cambiando el confeti por hemoglobina y los listones por tripas, no señor, Midori viene a mostrarte cómo el mundo puede llegar a ser tan putísima mierda, encarnando el reservorio para toda la porquería que destila la humanidad en una tierna niñita que parece estar destinada a sufrir desde que nació.

 

Ya lo dije hace 2 años aquí mismo, nunca había visto una obra tan perturbadora que te obligara a voltear en momento a otro lado o directamente a pausar unos minutos el filme para no saturarte ante la avalancha de desgracias; yo inclusive aprovechaba para hablar con el buen hombre que traía los garrafones de agua para comentarle cómo estaba el tema por el barrio y estoy hablando en serio. Dicho esto no pocos empezarán darse una pequeña idea de cómo está el patio en Midori, la niña de las camelias; si has llegado aquí sin haberla visto y realmente te interesa deberías de considerar seriamente en cerrar esta página y ponerte a verla por Youtube porque si bien trataré de reducir todo a mis impresiones algún destripe del principio tendrá que caer.

Pero bueno, tenemos más de 1,000 palabras escritas en este momento -lo acabo de comprobar-sin decir qué mierdas es esta cosa y qué podemos encontrar cuando empecemos a verla, por lo que viene siendo la hora de empezar fuerte con esto.

Sin tener constancia de esto se supone que la historia está basada en un antiguo relato del siglo XX contaba en el tradicional formato “kamishibai”. El anime inicia en sus primeros segundos una serie de pinturas que ilustran diversos monstruos y demonios propios de la mitología japonesa, algunos me suenan un poco y otros jamás los había visto, sea cómo sea la trama empieza con la pequeña Midori, una chiquilla que no tendrá más de 12 años, vendiendo flores para sustentar los gastos familiares a la par de ahorrar para su asistencia a la escuela.

 

Lejos de una ciudad bulliciosa pero ordenada donde claramente se ven los frutos del progreso vemos a Midori tratar de vender su mercancía en una zona dominada por la decadencia bajo la luz de la luna. Durante unos instantes Midori mantiene un monólogo consigo misma haciendo un recuento de qué tan mal ha resultado la vendimia y las consecuencias de esta. Derrotada por un día nada lucrativo se encuentra de casualidad con un hombre de traje y chistera negra que amablemente decide comprarle todas sus flores con la condición de que inmediatamente se marche a casa, además de este buen gesto aparentemente sin intenciones ocultas le da una tarjeta para que pueda contactar con él si las cosas no marchan bien... bueno, si se ponen aun peor.

Corriendo Midori consigue llegar a su casa para darle las buenas nueva a su enferma madre se topa con que el mundo la odia un poquito más pues la progenitora yace muerta y siendo devorada hasta las entrañas por ratas. Ante este nuevo panorama en el cual está completamente sola decide marcharse de la ciudad y buscar al extraño caballero que noches antes le había comprado todas sus flores con la esperanza de recibir ayuda. Resulta que el hombre es dueño de un circo, bastante peculiar.

 

Al llegar al lugar citado, la joven Midori hace contacto con los trabajadores del circo, seres aberrantes cuya corrupción se ve reflejada tanto en su apariencia como en sus actos. El recibimiento de nuestra pequeña protagonista está colmada de un puto mal rollo, joder, sin ninguna sutileza dan a entender al espectador que en ese mismo instante Midori es sometida por todo el personal del circo para violarla en el acto y obligarla a una sesión que evoca en la chiquilla un pensamiento de terminar con su vida de una vez por todas.

Hasta aquí no llevamos tan siquiera 5 minutos de la obra y de hecho lo acontecido por ahora representa el prólogo de la historia, significando así que las desventuras de la pequeña Midori no hacen más que empezar. Aquí no vengo a hacer una extensa crónica desgranando poco a poco la intrincada trama de la serie.... sobre todo porque ya no tendría el mismo impacto si les apetece verla; yo en su tiempo la vi totalmente destripada y aun así me llegó fuerte, sin embargo es mi deber avisar que a partir de aquí vamos a abordar eventos importantes, puedes hacerte un favor y parar aquí... o seguir leyendo, que en esta ocasión son válidas ambas opciones a mi ver.

La niña que ha sucumbido al más grotesco de los tratos es la viva imagen de la degeneración de la infancia a manos de un mundo podrido hasta la médula que goza del morbo y trata peor que la mierda a quienes no pertenecen al mismo estatus social. Maltratos de todo tipo, físicos, psicológicos y sexuales son el pan de cada día para Midori que estoica se resiste a ser tragada del todo por ese pozo de inmundicia o manteniendo una leves esperanzas de que un día en el futuro las cosas puedan mejorar. Yo creo que el mensaje principal que guarda esta obra es el de representar una figura inmaculada y pura que podemos ver en un niño resistiendo la corrupción. Durante la violación que Midori sufre vemos ante nuestros ojos imágenes de niños que distan de la situación que en ese momento está viviendo la pequeña; alegres, pulcros, con sonrisas en la cara mientras la pasan bien, desde mi perspectiva funciona tanto como método de censura conforme la escena transcurre como aquel mundo que se le priva a la protagonista.

 

A partir de aquí la historia se divide en otras tres partes que, si ponemos un poquito de atención, terminan por ofrecernos en cada uno pasajes de la vida de Midori de forma muy concreta donde ciertos elementos sobresalen. Vamos a escribir un poco sobre cada una de ellas así que ya saben... lárguense a ver la película están sintiendo el gusanillo de la curiosidad empieza a hacerles cosquillas, cabrones.

El primer acto llamado “Paciencia y sumisión” es mi favorito dado que presenta los días inmediatos al ingreso de Midori a su nuevo hogar y qué mejor forma que viendo todo un espectáculo de dudosa moralidad. Se ofrece una visión a fondo de ese microcosmos lleno de espantosas criaturas retorcidas que, como ya comenté antes, somatizan toda esa maldad en figuras grotescas que... madre mía...

 

... ya, aun siendo esta parte una presentación bastante útil de toda la pandilla de entes demenciales; dignas de una pesadilla causada por la ingesta excesiva de vodka, tallarines picantes y flan napolitano, es mi favorita por el descenso que sufre nuestra querida niña hasta que apenas puede mantenerse de pie por el peor de los infiernos en vida. Sin duda alguna esta primera parte es la más gráfica y dura. Ya me da mal rollo el hecho de que una panda de depravados incurra al libertinaje teniendo a una niña de 11 años dentro de ese contexto pero si todo se redujera en escenas donde todos se meten mano y obligan a Midori a ser partícipe para satisfacer sus instintos más primitivos estaríamos hablando inclusive de una que para el autor del manga se queda corta.

 

A ver chamacos, no me mientan ¿Alguien en este salón ha visto el “fantástico” gif del perro que, bueno, lo diré rápido y sin tapujos... es reventado contra el piso, tanto así que sus entrañas salen por todos lados cual piñata de fiesta infantil? En caso contrario me alegro muchísimo por ustedes, no... en serio... no busquen el gif, así es mejor créanme. Sea como sea esta escena acompaña muchas otras que tratan de mermar el estado anímico de Midori y al final de este acto están por lograrlo. De hecho lo que me gusta es el especial énfasis a los efímeros momentos en el cual podemos ver a la chiquilla comportándose como una niña en sí para segundos más adelante caer en su miserable realidad, obligada a servir en un circo de mutantes. Dicho primer acto es una declaración de intenciones y el nombre que lleva es realmente acertado los intentos para evadir tan siquiera unos instantes su actual situación son cruelmente vapuleados y los empleados del circo se encargan de que lo espantoso se vuelva cotidiano y Midori acepte su papel sin rechistar, quedándole como único atisbo de luz en su vida el deseo de ir a la escuela como cualquier niño normal.

 

Quién lo diría, pero en esta trágica historia tenemos un pequeño hueco para el amor, llega de la forma más insospechada pero en este caso peor es nada... o puede que no. Los siguientes dos actos tienen muchísima miga también; sí, por razones argumentales las tradicionales putadas que Midori sufre bajan considerablemente pero no por esto vamos a parar de pasarla mal. Por cuestiones económicas llega un Mago cuyo principal truco es meterse en una pequeña botella de cristal, Midori se enamora perdidamente de este hombre que en realidad no es tan bueno como parece en un principio. La vida de Midori da un cambio radical y.... wow esperen ¿Siguen leyendo esto y no han visto Midori? Joder si les está interesando esto es hora de ponerse con ella de una vez por todas, último aviso. Les comentaba, el mago trae un rayo de luz pero resulta ser un auténtico carcelero, viéndose con el privilegio de decidir por la propia Midori, protegiéndola de los demás al punto de matar. De hecho una de las mejores escenas acontece aquí, no contaré nada y les dejaré este pequeño gif:

 

Hermoso, simplemente hermoso. Ahora sobre el final es complicado dedicar palabras, como únicos comentarios a esta parte diría que me encanta la culminación de la obra y todo el desarrollo rosa lo onírico... joder veo poco pertinente hablar sobre el final si es un puntazo.

Algo que me gusta son las opiniones tan dispares a la hora de hablar sobre Midori y que el filme funciona a muchos niveles con una gran variedad de interpretaciones... inclusive más de los que el autor ha admitido tener en realidad. La primera vez que vi este anime lo hice con la intención de sacar jugosas experiencias macabras que a día de hoy se encuentra entre la delgada linea que separa el producto de la ilegalidad sobre lo que está permitido emitirse en la animación... vamos que buscaba material calentito que sirviera para escandalizar al personal un poco y sembrara en algunos el morbo por verlo. Ahora con este nuevo visionado buscaba captar mejor el contexto de la obra y tratar de pensar un poquito más allá del “¡LA SERIE ME HA DADO ASCO MADRE MÍA NO VOY A PODER DORMIR ESTA NOCHE!” y lo he conseguido.

 

Me he quedado con lo obvio y dentro de una obra que se dice ser un mal sueño se guardan ciertas verdades que a día de hoy deberían por calarnos en lo más profundo de nuestro ser, no me voy a parar a desmenuzar esto porque todo que vea la obra se percatará por sí misma: la violencia, la corrupción de la figura infantil, la explotación de menores y así. Otra cosa son las supuestas escenas cargadas de simbología que al quién le apetezca puede buscar en los otros 100 análisis de Midori que aparecen inmediatamente arriba o abajo de esta entrada en el buscador. Entrar a explicar con calma cada una de los supuestos significados: algunos te los estampan en la cara y otros son más rebuscados, daría para otra entrada en este blog... cosa que en realidad jamás pasará que ya he tenido suficiente de Midori y no quiero tener otra puta entrada de este estilo codeándose con mis otros comentarios en el lateral. Básicamente he dicho que otros autores ya hablaron largo y tendido sobre todo esto y que pasen a la siguiente página que a mí me da una pereza terrible.

Pero eso sí, mucho ojo con las opiniones que hablan de este anime y sugiero que utilicen eso que espero tenga la mayoría de mis lectores que se llama criterio propio. Como bien mencioné más arriba las críticas son dispares y podemos encontrar desde artículos que hablan de la juventud del autor y cómo plasma sus oscuro pasado en esta obra, el significado religioso o simplemente escribir “el anime es perturbador, tiene mucha sangre y cosas mórbidas no lo vean si les faltan huevos aunque yo no sentí nada jajaja me voy saludos a todos”... de esto precisamente peca mi anterior entrada. Con esto no quiero dar a entender que las opiniones de todos nosotros son una puta mierda, que nos vamos por las ramas y no dicen absolutamente nada pero debe de ser ley para estos productos el no fiarse bastante y basándonos en nuestros prejuicios saber si merece la pena verla o pasar de ella, en serio... no pasa nada si te niegas a verla y las discordancias entre si es una putísima mierda o una obra de arte es parte de la gracias del aura que envuelve la película.

 

En lo personal sigo sintiendo cierta repulsión por la obra pero es precisamente eso que la ha hecho inolvidable para mí... duré varios días dándole al asunto en mi cabeza y hace 3 días, cuando me la pasé por segunda ocasión volví a sentirme incómodo, cosa que no me pasaba desde que empecé a leer Oyasumi Punpun y me obligó a quedarme hasta la madrugada pensando en el existencialismo y si era mejor ahorcarme con las sábanas de mi cama.

Técnicamente es una obra totalmente desfasada junto con irregularidades que son tan obvias como un servidor a la hora de querer ligar a alguien. Empezando por el desfase decir que está justificado, que la película estuvo un lustro gestándose y participando únicamente un hombre para hacer esto realidad, difícilmente la cosa podía aspirar a verse mejor que una producción propia de los 80s e inclusive de los 70s en algunos lapsos, sin embargo este es el menor de sus problemas y la cosa tira más a una inconsistencia a la hora de criticar la animación.

Se los juro, no es exageración el decir que se mueve a la velocidad de unas diapositivas. Gran parte del metraje presenta imágenes donde absolutamente nada se mueve aun si los personajes implicados están hablando. Si el hecho de sentir que las pinturas rupestres encontradas en las cavernas tienen más fotogramas por segundo no es suficiente también tenemos una repetición de animaciones constante. Irónicamente cierto grupo de personas ha llegado a alabar la loable tarea el directo... aunque técnicamente sea una putísima mierda la gran mayoría del tiempo. Haciendo a un lado este defecto la película da para gifs bastante cuquis que circulan en los sitios oscuros de la Internet.

 

Vamos a abordar lo fuerte respecto a lo visual. La adaptación del manga original es estúpidamente fiel y no se han cortado un puto pelo para mostrarte todo sin censura alguna. Puede que el trabajo le haya quedado grande a una sola personas pero también tengo que admitir que es el amo absoluto en cuanto a plasmar la crudeza y la escandalosa violencia que cada dos por tres pasa frente a nuestros ojos. Que una obra de hace décadas con una calidad técnica ínfima te pueda hacer pasar uno de los peores ratos frente a una pantalla describe la magnitud de este minucioso trabajo hecho con amor, o eso será lo más seguro. Aquí no hay cabida para las exageraciones, salvo para las que puedo poner en forma de gifs para ofrecer al lector una probada, provecho a todos:

El detalle a algunas escenas es, nunca mejor dicho, enfermizo. La pasarela de personajes repulsivos es para quedarte tirado un ratito viéndolos y me sorprende que mantuvieran tan bien el tipo respecto al manga. El espectáculo visual está asegurado y es que el director ha jugado con todos los elementos disponibles en su haber para variar durante toda la película resultando en un apartado simplemente hipnótico; fondos sacados directamente de fotografías antiguas, colores alucinantes y un sin fin de virguerias visuales que me parecen muy complicadas de describir por estos medios.

La banda sonora tiene un tufo añejo que me da bastate mal rollo. Quitando el puto temazo del final no encuentro nada destacable. En lo que respecta al trabajo de doblaje, me sorprende la poca información que existe sobre los que dieron vida a las voces de los personajes.... de hecho en MAL no viene nada de nada, no me parecería raro que al ver el trabajo en el que estaban metidos decidieran permanecer anónimos.

El segundo visionado de la serie me deja sentimientos encontrados, por una parte sigo sintiendo ese rechazo a verla pero ahora no puedo dejar e pensar que es una obra a tener en cuenta. Sigo pensando que este anime lo amas o lo odias y que estoy más de parte del segundo bando, pero sin duda alguna tiene mi más alta recomendación, si han aguantado toda la entrada y aun les quedan ganas de verla tiene mi beneplácito, solamente agárrense bien y traten de verla con calma sin los prejuicios de una obra gore o libérense de tragarla, expectante de ver si es verdad toda la abominación que presume.

 

Ahora, si piensan que ver algo de décadas les va a dañar los ojos o los que ya la vieron se han quedado con ganas de más... me congratulo en presentarles esto:



Según las fuentes fue estrenada este mayo, quedando ahora esperar para su estreno en DVD,lo cual facilitaría enormemente que los Ninjas electrónicos nos dejaran un regalo en nuestra carpeta de descargas.

TOTAL: 8
 
Aclaración: Mientras más pasaba preparando la entrada el hecho de publicarla por lo oculto, editando la original me empezaba a agradar cada vez menos, al final decidí que el trabajo puesto en esta ameritaba un estreno en la página principal y evaluar si este tipo de contenido empieza a merecer la pena para posteriormente y en próximas reseñas anime seguir mejorando este estilo. Básicamente con esto trato de aclarar qué gusta al público para seguir viendo las formas de mejorar que siento he tomado con el pasar de los años o regresar a las bases más simples adaptando todo lo aprendido más lo que falta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario