Que Gainax se saque de la puta manga series de carácter extravagante ya no sorprende. El estudio tiene en su haber obras que rebasan la línea de la transgresión y ofrecen muchas veces productos merecedores de verlos por la mera idea de la que parten… aunque de vez en cuando sufran patinazos y parezca que la mayoría del esfuerzo se fue en poner elementos que llamen la atención en la sinopsis pero que no se aprovechen en lo absoluto o estén lejos de la calidad esperada a la hora de desarrollar estos productos. Aun con todo rara vez algo producido por Gainax me ha dejado indiferente y este caso no es la excepción.
Para ser una serie de Gainax me sorprende un poco que apenas se hable de ella, de hecho en cuanto a popularidad y relevancia en el mundillo Oruchuban Ebichu se encuentra muy tapada, ya por el mero hecho de tratar de una serie sobre un hámster parlanchín metido en toda una serie de embrollos con desenlaces dolorosos para el roedor y realizada por los mismos de Evangelion uno esperaría escuchar referencias de vez en cuando… pero no es el caso.
Ahora bien, que tampoco hemos encontrado una joya oculta ni mucho menos… de hecho lo mejor que sabe hacer la serie es impactar al espectador, llamar la atención de él gracias a los escandalosos y picantes episodios iniciales para después caer en los mismos gags y situaciones con uno que otro repunte. Sonará extraño, pero a pesar de ser una serie de 24 capítulos de apenas 8 minutos me ha parecido larga para lo que ofrece. Obvio, todo esto se lo atribuyo a meros gustos personales, Ebichu no ha logrado enamorarme y su humor me ha cansado lo suficiente para requerir 3 jodidos días desde que la inicié para finalizarla. Dicho esto pasaré a exponer todas mis impresiones sobre la mesa.









